Indi&Vega
Política de privacidad · actualizada el 13 de agosto de 2026
Quién responde de esto
Indi&Vega es un juego hecho por un padre para sus hijas, hoy en pruebas con un grupo pequeño de familias invitadas. El responsable del tratamiento es Daniel Obiol, a título personal, y se le puede escribir a d.obiol@ouagroup.com para cualquier cosa de esta página: acceso a lo anotado, rectificación, borrado o retirar la invitación.
Si el juego llega a publicarse en las tiendas, este apartado se actualizará con los datos completos del titular que figure en la ficha de la aplicación.
Lo que NO se hace, y no es poco
- No hay registro, ni cuentas, ni contraseñas, ni correos electrónicos.
- No se pide el nombre, la edad, la foto ni la voz de ningún niño.
- No hay publicidad, ni compras, ni enlaces que saquen del juego.
- No hay ningún servicio de terceros: ni Google Analytics, ni redes sociales, ni botones de compartir, ni librerías ajenas que puedan observar. El juego es un solo archivo que funciona sin internet.
- No se usan cookies para seguir a nadie ni para publicidad. Hay exactamente dos, las dos técnicas y necesarias para que la invitación funcione: una guarda que ya has entrado, para no pedirte el código cada vez, y otra guarda el código que puedes regalar, para que aparezca en el dibujo si decides compartirlo. Nada más. Al ser imprescindibles para el servicio que has pedido, no requieren banner de consentimiento.
- No se accede a la cámara, al micrófono, a los contactos ni a la ubicación.
Lo que sí se anota, mientras dure la prueba
Para saber qué juegos gustan y cuáles aburren —y así mejorarlos— se guarda esto, y nada más:
- A qué juego se entra y cuánto rato se está.
- El progreso dentro de un juego, en números (por ejemplo, cuántas letras se han acertado).
- El tamaño de la pantalla y si es táctil, para que todo se vea bien.
- Un identificador aleatorio de sesión que se inventa al abrir el juego y desaparece al cerrarlo: no permite reconocer a nadie mañana.
La dirección IP no se guarda. Solo se guarda un resultado matemático de ella, mezclado con una clave secreta que vive únicamente en la memoria del servidor y se pierde al reiniciarlo. Sirve para contar cuántas personas distintas han jugado un día, y no se puede deshacer para recuperar la IP original.
La lista de invitaciones
Para repartir las invitaciones existe una lista con una etiqueta por familia —«Marta», «Los primos»— y su código, más la fecha en que cada una entró por primera vez. Esas etiquetas las escribe quien invita, y aunque no contienen apellidos ni direcciones ni nada de ningún niño, quien las escribió sí sabe a quién corresponde cada una: por eso se tratan como datos personales y no como anónimos, que es lo honesto. No se cruzan con lo que se juega ni salen del servidor. Para que se borre la tuya, basta con pedirlo.
Con quién se comparte
Con nadie. Los datos no salen del servidor propio, alojado en la Unión Europea. No se venden, no se ceden y no se usan para publicidad.
Cuánto tiempo se guardan
Solo mientras dure la fase de pruebas. Al terminar se borran. Si quieres que se borre antes lo que corresponda a tu invitación, pídelo a quien te la dio: basta con decir el código y se elimina.
Tus derechos
Puedes pedir acceso, rectificación o supresión, y retirar la invitación cuando quieras. En la práctica lo que existe a tu nombre es la etiqueta de tu invitación y su fecha de entrada (ver «La lista de invitaciones»): basta con decir el código y se borra, y con ello dejas de poder entrar. Lo que se anota del juego no está asociado a ninguna persona identificable. También puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos.
Sobre los niños
El juego está pensado para niñas y niños de 4 a 6 años y se usa siempre bajo la supervisión de un adulto, que es quien recibe la invitación y decide si participa. No se recoge ningún dato personal de menores. Si crees que aun así ha podido llegar alguno, avisa y se borrará de inmediato.
Cambios
Si algo de esto cambia, cambiará también la fecha del principio y se avisará a las familias invitadas.
Esta página existe también porque App Store y Google Play exigen una política de privacidad accesible a toda aplicación, se recojan datos o no.